María José Franco Maldonado

Como la flor

1 febrero – 17 marzo, 2024 · Sala de Proyectos

El quilt, o colcha de retazos es una manera de crear un textil que surge en la cultura afroamericana como una práctica femenina de resistencia, un ejercicio de memoria, de recursividad y ahorro de medios y materiales. En la década de los 70 ‘s fue introducida dentro de las prácticas artísticas contemporáneas por mujeres artistas que buscaban reivindicar los quehaceres femeninos considerados como domésticos o artesanales, es en ese momento que Miriam Schapiro y Melissa Meyer desarrollan el concepto del “femmage” para hablar de las exploraciones femeninas del collage desde la domesticidad de las prácticas textiles. Lo reciclado, la recuperación de los materiales la red humana que crea los bancos de tela, son una forma de resistir, el quilt es un collage lleno de historias íntimas del material y de las personas que lo han usado, es un objeto utilitario y al mismo tiempo un contenedor de narraciones, un artefacto colectivo de intercambio y diálogo. Como un libro encriptado de poemas de amor, en el caso de la colcha realizada por María José para esta exposición, amor a las amigas, a las mujeres, al oficio de la costura y también amor a las flores.

Las flores han sido un tema muchas veces visitado por María José Franco en el desarrollo de sus obras plásticas y de sus reflexiones sobre el lugar de la mujer en la sociedad. El órgano reproductor de la plantas ha sido ampliamente asociado con las mujeres desde hace varios siglos, y uno podría pensar que desde una posición feminista de reivindicación, trabajar con los motivos florales sería pusilánime o una manera de caer en estereotipos machistas sobre la representación femenina. Pero en realidad las flores y, más ampliamente las plantas, han sido históricamente un espacio del conocimiento en el que las mujeres pudieron desarrollar prácticas científicas y artísticas: desde la medicina tradicional hasta el diseño textil y el dominio de la ilustración botánica, el mundo vegetal ha sido un aliado para el desarrollo de saberes femeninos en un mundo en el que durante mucho tiempo las mujeres fueron excluidas del acceso y de la producción de conocimiento.

“Como la flor” surge de una experiencia personal de desamor, una ruptura amorosa que María José ve reflejada en la muerte de las flores, en particular en la muerte de una rosa a la que le tomó una foto. Los ciclos de la vida y la muerte existen en las plantas de manera simultánea y no lineal, cuando una planta se poda, generalmente vuelve a crecer con más ímpetu... Si a un humano le cortamos un brazo, no le van a crecer dos o tres brazos, para la planta en cambio, la pérdida deviene en crecimiento y fortaleza. Cada vez que una flor muere, podemos pensar que la planta vive una especie de duelo que trae consigo la creación de nueva vida: el trabajo de la una flor es generar semillas para que nuevas plantas puedan crecer; son además cooperativistas por naturaleza, dependen de manera intrínseca de la colaboración con los animales para hacer que su polen llegue a otra planta y así poder reproducirse. Cumplida esa misión se va dejando la sombra de sus colores y sus olores y el ciclo vuelve a empezar.

Esta exposición es un acercamiento a estos ciclos, a la unión de los pedazos que hacen que un todo surja como algo nuevo, pero conservando y rearmando la experiencia del pasado. Es también un atisbo de un cuerpo de obra que apenas empieza a surgir, un paso que da la artista hacia resultados formales más arriesgados, la exploración de nuevos formatos y una manera de conectarse con una larga tradición de mujeres que hacen cosas para conocer el mundo y la experiencia estética y creadora al interior del mismo.

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