Maria Antonia Plata

Enciclopedia Mínima

29 enero – 14 marzo, 2026 · Sala de Proyectos

I. Mínimos comunes múltiples

Cuando uno va al colegio, le enseñan una cosa llamada el mínimo común múltiplo. Es el número entero más pequeño que es múltiplo de dos números dados. Esta exposición es algo así, pero no entre dos números sino entre dos mundos. Estamos presenciando lo mínimo que hay entre el mundo (común) de todas las personas y el mundo de María Antonia. Un mínimo expresado en términos de cosas; cosas representadas en dibujos. Dibujos que apelan (como todo el dibujo) a la línea, pero sobre todo al contorno. Una selección de contornos, construidos con pequeñas rayitas, que aparecen cada uno con su papel de color sólido. Cada dibujo es una cosa y cada cosa es parte de un mínimo esencial para crear un mundo. Un mundo mínimo pero inmensamente rico en múltiples posibilidades relacionales entre imágenes.

Interludio: las cosas

Ya se sabe que este conjunto de dibujos no es todas las cosas del mundo sino una parte. No un fragmento en específico, sino sustancial. Cada dibujo es una dedicatoria de marcas, rayas y trazos para cada cosa. Dedicatorias breves que encogen algo demasiado grande en algunas entidades que lo conforman. Encogimientos que se expanden en una sala pequeña, pero que tiene la fortuna de hacer pertenecer unas cosas a un mundo único. Alguien diría que algunas cosas son casi todo. Yo diría que lo mínimo está en los detalles.

II. Un mundo de cosas

Coloquialmente, un “mundo de cosas” significa que hay muchas, pero no están todas. En el siglo XVIII hubo un afán por estructurar lógicamente el mundo. Compilar todos los objetos usados, todas las actividades realizadas y todos los saberes desarrollados por las personas fue una especie de solución a esta inquietud. Una a medias, porque para codificar lo propio del mundo no hay que nombrarlo todo. La gente tiende a preguntarse constantemente si fue primero el huevo o la gallina, pero evita preguntarse cuál es el más importante. Hay que decir que las cosas son para organizarlas; no obstante, primero es mejor seleccionarlas. Esta exposición presenta una colección de ideas, palabras, imágenes y representaciones en dibujo. De todas las cosas del mundo, María Antonia nos muestra lo que le atrae, lo que no podría obviar. Un conjunto de informaciones propias. La enciclopedia de sus deseos, intuiciones y caprichos.

III. María Antonia y el mundo

La búsqueda de María Antonia tiene todo el mundo por delante. En su primer proyecto individual, Oficina de longitudes, quiso intentar medir el mundo y todas sus cosas. En una oficina, medía la oficina, medía las distancias entre personas, medía la profundidad del ombligo, medía un metro y medía un pie. Después, en su segunda exposición, María Antonia escogió solo una cosa del mundo: el viento. Un estudio sobre el mundo visual que se usa para entenderlo: sus diagramas, sus flechas, sus números. En Enciclopedia mínima, María Antonia quiere dibujar el mundo. Todas las cosas que forman el mundo. Pero eso no se puede. Va a dibujar solo las cosas esenciales para hacer aparecer su mundo.

Nicolás Barrera

Vistas de sala