Siu Vásquez

La cabra siempre tira al monte

26 de octubre de 2023 – 13 de enero de 2024 · Sala de Exposiciones

Curaduría: Maria Adelaida Samper

En esta exposición nos encontramos con un recorrido sensible y conceptual en el que transitamos de manera tranquila por un ensayo visual lleno de ideas peligrosas en su simplicidad, que nos van llevando por una serie de cuestionamientos de las narrativas hegemónicas del progreso, guiado por los avances de la tecnología y la dominación de los recursos naturales, y que buscan maneras de abrir caminos de pensamiento a través de la celebración y el goce del hacer. Por un lado nos encontramos con la herencia occidental de la pintura al óleo, por otro, con la creación textil que surge desde una investigación profunda sobre los modos del hacer ancestral y campesino de nuestro territorio. Ante este entrecruzamiento de lenguajes y memorias podemos preguntarnos ¿Dónde se encuentra el quiasma entre lo uno y lo otro? Y ¿Cómo al unir las dos prácticas y horizontalizarlas se cuestionan modos de dominación, primero coloniales y luego de la sociedad globalizada?

Al entrar a la sala, nos sumergimos en el ambiente que crea una pieza sonora en tres tiempos creada por Lorenzo Márquez Pizano para la exposición y que nos lleva por un viaje a través del cual tenemos un primer encuentro con la potencia narrativa de la muestra, y su manera de hacer una revisión sensible de ciertos aspectos de la experiencia humana. Luego, la pieza central, un telar fabricado en vidrio, que funciona casi como una negación de sí mismo, se podría entender como un objeto que representa las trampas de la narrativa del progreso impulsada por las revoluciones industriales, la creación de máquinas “mejores”, “más deseables”, “más hermosas”, “más sofisticadas”, pero que son finalmente insostenibles, y que, en la cúspide del absurdo de la innovación al servicio del capitalismo, contienen en si mismas la obsolescencia… pero tal vez esta especulación se esté yendo demasiado lejos.

Volviendo a la muestra, nos encontramos con una serie de representaciones en textiles que acompañan a este objeto trágico, y que cuentan una historia sobre como la utopía del progreso rápidamente se convierte en una distopía humana, en la que no sólo se pierden vidas, sino que de alguna manera transforma la esencia de lo humano, alejándola de su pertenencia con el mundo. Y es que esta distancia que se crea entre nosotros y el lugar que habitamos, la materia que nos construye, es el triunfo de la narrativa de la revolución industrial, es decir del capitalismo, y más adelante, del American way of life que fue globalmente promocionado y puesto en el centro del deseo humano en el transcurso de la guerra fría. Como si la bomba atómica o la llegada del hombre a la luna fuera la desembocadura normal de la historia civilizatoria, lo más avanzado, a lo que todos deberíamos tender y aspirar, como si pasar vacaciones en un crucero transatlántico de Mickey Mouse fuera la manera lógica de lograr vidas significativas.

“La cabra siempre tira al monte” es una exploración sobre las tensiones que existen entre las herencias occidentales, precolombinas y criollas que informan la representación contemporánea en nuestro territorio. En la sala de exposiciones, vemos como Siu Vásquez elige materiales e introduce técnicas artesanales y contemporáneas, haciendo que surja un espacio de contradicciones en el que empieza a tomar forma un cuestionamiento sobre la identidad, el compromiso del arte con la historia, y la sinceridad del saberse presente en un territorio determinado. La cabra que no cesa de tirar al monte y nos recuerda que la columna vertebral de la vida es justamente mantener lo que está vivo. Mantener la vida y su inmanencia estética.

Pieza sonora en tres movimientos para contrabajo, arpa vibráfono y diseños sonoros basada en la obra y materialidad de “La cabra siempre tira al monte”, compuesta por Lorenzo Márquez Pizano, 2023.

Vistas de sala