Ver nacer el mundo
Este proyecto se imagina un espacio físico que va dando pistas sobre los procesos de aprendizaje de las inteligencias artificiales. Tomando como base y punto de referencia el Proyecto 101 de Caltech, una base de datos creada en el 2003 y que reúne 9,146 imágenes correspondientes a 101 categorías de objetos, y pensada para desarrollar el reconocimiento de imágenes en la visión de máquina. A partir de este catálogo, Londoño empieza un proceso de experimentación que intenta entender de qué manera se construye el aprendizaje de imágenes desde la perspectiva de una máquina, qué quiere decir que una máquina aprenda a ver imágenes; y en últimas, es una inteligencia artificial capaz de crear imágenes, sería capaz de llegar a producir un objeto estético, y ¿cómo lo haría?
En “Ver nacer el mundo”, Londoño reproduce una serie de gestos reiterativos, que insisten sobre un mismo objeto, que hacen alusión al inmenso número de repeticiones de las que depende el aprendizaje de una inteligencia artificial, y por lo tanto la emergencia de una nueva singularidad. La instalación está llena de detalles pueriles, como si se tratará de un cuarto infantil, haciendo referencia a cómo estas tecnologías aún se encuentran en un estado bastante embrionario a pesar de lo avanzadas que puedan parecernos. Este comentario es al mismo tiempo divertido y aterrador puesto que también plantea que nos es casi imposible imaginar, a ciencia cierta, hasta dónde puede llegar a desarrollarse la inteligencia artificial.
A través de varios juegos estéticos que abarcan múltiples medios, Alejandro crea una serie de obras que mantienen una inquietud transversal a su práctica: cómo traducir la experiencia del mundo digital a un lenguaje análogo y estético, propio de las artes visuales.
Registro de la exposición: Ambiente familiar - Sebastián Cruz