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El espacio dentro del espacio

2019

Se suele hablar con frecuencia sobre las relaciones tiempo y espacio implícitas en la obra de arte. Mientras que una refiere a una dimensión de transitoriedad, a la duración y a la historia de los elementos que devienen obra, la otra se encarga de situar la compresión de dicha temporalidad dentro de una idea de espacio. Ésta idea es construida y condicionada al momento y al lugar en donde se sitúa la obra. Aquí entran en juego otras variables que definen la naturaleza de dichos elementos, esto es: su materialidad y las relaciones de saberes que dicha materialidad establece con el lugar. \[...\] En otro conjunto de obras, la materialidad se experimenta como una “posibilidad”, es decir, aquello que media entre lo objetivo de la cosa y los límites de la resistencia del material. En ese sentido, un conjunto de vidrios que se flexionan en apariencia por la presión del caucho y el contrapeso del concreto, evocan un desdoblamiento de la materia como un juego de procesos que advierten sobre lo que saberes constituidos por la noción tradicional del uso. De algún modo, éstos elementos refieren a un lenguaje propio de la industrialización, del proceso tecnificado y de la disolución de las relaciones entre el proceso de trabajo de orden análogo y la máquina.