Juan Uribe

"I Don't Want No Retro Spective" (Made in China)

1 febrero – 17 marzo, 2024 · Sala de Exposiciones

El trabajo de Juan Uribe, se ha enfocado en la producción de frases cortas, muy cercanas al slogan, que buscan a través del humor, el sarcasmo, y a veces la melancolía, develar o cuestionar ciertas dinámicas del arte contemporáneo en lo que concierne su producción, circulación y consumo. En la escena del arte contemporáneo de Bogotá, su trabajo es fácilmente reconocible, y Juan ha integrado estrategias desarrolladas por la cultura popular y el Pop art, interesándose por continuar con el desmantelamiento de las fronteras entre la cultura de élite y la cultura popular, tratando de explotar los límites entre lo que se considera exclusivo y lo que se puede masificar. Es por esto que para él nunca ha sido limitante la idea de la unicidad de la obra, y ha reproducido sus frases y repetido sus obras sin cohibirse por las exigencias del mercado del arte. Para esta muestra, Uribe se propone desafiar lo que se espera de una exposición de arte al interior de una galería, y toma la atrevida decisión de no usar las paredes y más bien poner un único artefacto que sostiene 400 camisetas. En cada una hay una frase, todas ellas han sido previamente producidas, expuestas, comercializadas, reproducidas en diferentes soportes. Para verlas, y entender un poco el sentido del gesto, el espectador tiene que acercarse y tocar la obra, interactuar con la instalación; este lugar de encuentro, algo alejado de la pasividad de la observación, crea un espacio de intimidad con el público que le da una calidad diferente a un trabajo que podría sentirse frío por su producción industrial y por su presentación física y espacial.

Desde el contexto de la teoría del arte, es muy difícil no pensar en el famosísimo ensayo de Walter Benjamin sobre la reproductibilidad en el arte y la pérdida (o no) del “aura” de la obra que se enfrenta a la reproducción por medios industriales. Cabe preguntarse, cuando nos vemos enfrentados a la frialdad de la instalación de Uribe, por la manera en la que nos podemos relacionar sensiblemente con esta muestra: qué nos está diciendo sobre la producción, sobre la mano de artista, sobre las decisiones estéticas y los códigos semióticos que permean el consumo de las obras de arte en nuestro contexto actual. La camiseta es un producto del siglo XX, su historia y popularización está entrelazada con la industrialización, la masificación, la cultura popular y el activismo político. En eso es parecida al arte contemporáneo. En los años 60’s, gracias a avances en la tecnología de la serigrafía que convierten el estampado en una opción muy económica, la camiseta gana popularidad como un vehículo para expresar posiciones políticas, gustos personales, promocionar productos, etc. Se trata de una pieza de vestir que fue usada primero exclusivamente por la clase trabajadora y por el ejército y que gana popularidad y se masifica a través de la influencia de Hollywood, entra a ser parte de las pasarelas de la marcas de lujo en la década de los 90; hoy en día es una de las piezas de vestir más populares y absolutamente transversales a todas las clases sociales y posibilidades económicas de los consumidores. Si la camiseta está casi en todos los clósets, tal vez sea un excelente vehículo para que el arte contemporáneo también esté sumergido en la vida cotidiana.

Pero, si la camiseta se encuentra en una galería de arte, y es además una pieza única y se entrega con un certificado de autenticidad, ¿sigue siendo una camiseta? ¿Es una obra de arte? ¿Tiene un aura? ¿Importan estas preguntas? Se democratiza el arte por medio de la camiseta o se des- democratiza la camiseta por medio del arte, ¿o simplemente es un gesto irreverente, excéntrico, rebelde o popular? Estas dudas sólo se esclarecerán parcialmente a través de la interacción de los espectadores y su deseo con estos objetos ambiguos.

Juan Uribe reescribió 400 frases seleccionadas por la editorial El Cajón, que realizó una revisión de las redes sociales del artista y de las publicaciones de sus obras a través de búsquedas en internet. Para reproducirlas, se usó una tableta digitalizadora y luego fueron estampadas en camisetas de algodón por medio de vinilo textil flock.

Vistas de sala