Soy pintor, investigador en artes y reciclador, mi objeto de estudio es la vida cotidiana al lado del monte, en el campo, al norte y al sur del Tolima (departamento en el sur de Colombia); cuando nací mi abuelo salía de Canaán, su finca, con destino a Ibagué para conocernos: nunca sucedió el encuentro porque la guerrilla lo fusiló en ese momento, mi abuela tuvo que decidir entre la vida de mi abuelo o la vida de mi tío Germán. Desde ese suceso violento que me alejó de una vida campesina, he llevado conmigo un campo en mi interior, que es portable pero que me distancia del campo mismo.
Me interesa un relato del cotidiano arriero alternativo al relato de La Violencia; así, aparecen las imágenes fantásticas y los cuentos de encuentros con el diablo, seres maravillosos y brujas, que operan como relatos vivos que me permiten estar más cerca a las mujeres de mi familia. Algunas de ellas practican la brujería, para engatusar y para curar. Me interesa la intuición como espacio en común entre las artes visuales y las artes mágicas, creo devotamente en el arte como la constatación de una existencia hacia adentro, la prueba fehaciente de tener un alma. Soy reciclador: pinto sobre soportes que me encuentro en la calle, me interesa la memoria contenida en estas cosas que descubro, creo que los objetos también pueden observarnos. Actualmente estoy explorando en mi hacer un nuevo estilo pictórico, un injerto entre Pintura Vudú Haitiana y Primitivismo Colombiano, que me gusta llamar Primitivismo mágico.